Fomentar la creatividad en los niños y acercarles a la tecnología a través de la robótica, la programación y la impresión 3D es el propósito de los campus que organiza y desarrolla a lo largo de tres semanas la empresa española BQ para niños de entre 8 y 14 años

Esta actividad constituye “la punta del iceberg” del proyecto educativo de la compañía, ha explicado a Efefuturo la responsable de proyectos educativos de BQ, Sara Alvarellos, y se basa en la “filosofía STEAM”, siglas en inglés de la combinación de Ciencia, Tecnología, Ingeniería, Arte y Matemáticas.

Por ello, este campus tecnológico trabaja con “una metodología de aprendizaje basada en proyectos en los que damos mucha importancia a todas estas áreas, pero siempre de manera equilibrada”.

Sus propios inventos

El equipo docente que trabaja en los campus “ayudan a los chavales a utilizar la tecnología para hacer realidad sus propios inventos, mientras trabajan en grupo y de manera corporativa”, ha indicado Alvarellos.

De esta forma, aprenden entre otras cosas “a identificar problemas y soluciones técnicas utilizando la electrónica y la programación, pero sin olvidar las cualidades artísticas y de usabilidad que hacen de un proyecto final un verdadero éxito”.

Aprender a construir un robot

Uno de los proyectos desarrollados en los cursos. Cedida por BQ

Entre los trabajos de este año, los alumnos tendrán que construir un robot con el que trabajarán distintos conceptos relacionados con el diseño, la electrónica y la impresión 3D.

Éste y otros proyectos están enfocados a fomentar la creatividad de los niños puesto que, según ha asegurado a Efefuturo el director del departamento de educación de BQ, Alberto Valero, esta habilidad “es la que a lo largo de toda la historia ha guiado el rumbo de la sociedad”.

Ocio, innovación y emprendimiento

La idea es que “los niños con ideas se conviertan en adultos capaces de llevar a cabo esas ideas” pues, si aprenden a materializarlas “se convertirán en futuros emprendedores, en los creadores de empresas que aporten innovación y fabriquen nuevos productos”, ha defendido.

En ese sentido, el campus de BQ aporta una enseñanza “importante, que es el ‘saber hacer’, el capacitarse para elaborar cosas nuevas, un proceso que en esta compañía española conocemos bien”. A esta experiencia hay que sumar el “conocimiento vastísimo” en pedagogía que existe en el departamento de educación de la empresa en lo relativo al trabajo con niños y el manejo y resolución de problemas, lo que asegura “una unión casi perfecta” de empresa y educación. EFEfuturo